"Habéis oído: amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo, pero yo en cambio os digo" - Con razón, esta página evangélica se considera la charta magna de la no violencia cristiana, que no consiste en rendirse ante el mal —según una falsa interpretación de "presentar la otra mejilla" (cf. Lc 6, 29)—, sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12, 17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia. (Benedicto XVI)