23/2/26

3. En los ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola, él mismo describe como “todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, después de quitadas, para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima”. No tenemos la garantía absoluta de acertar, pero lo que es claro es que “una libertad prisionera de afectos desordenados está condenada a equivocarse” (D.M. Molina). – CLARIFICAR VISLUMBRAR