NOS LLAMA A LANZARNOS SIN VACILAR A LA AVENTURA QUE ÉL NOS PROPONE, con la inteligencia y la fuerza que vienen de su Espíritu y que podemos acoger en la medida en que nos despojamos de nosotros mismos, de las cosas y de las ideas a las que estamos apegados, para ponernos a la escucha de su palabra. (LEÓN XIV)