EL PASAJE DE EVANGELIO guarda cierta conexión con la primera lectura, el abandono y la confianza total en el Señor nos lleva a la fidelidad en la misión y en la acción que hagamos en cualquier momento. Lucas emplea un lenguaje un poco duro para despertar la conciencia de los seguidores de Jesús. Este lenguaje es necesario para que contemplando la Palabra de Dios lleguemos a contrastarla con nuestra propia vida: ¿A qué o a quién le doy mi corazón? ¿Qué me mueve en la vida? ¿Quién es el señor que rige mí vida? El corazón es la sede de lo que somos y dependiendo de donde esté centrado así va a responder o no al plan de Dios. JUAN MANUEL MARTÍNEZ CORRAL