EL CORAZÓN PUESTO EN EL DINERO para el fariseo es lo sublime. Sin embargo, Jesús, desmonta todo este error para llevar al discipulado a los planes de Dios. Lo que el Señor quiere es la misericordia entre sus hijos. Poner la mirada en la riqueza lleva a la imagen de esa polilla que roe internamente tu ser al estar centrado solo en gestionar, cuidar, promover, acumular, multiplicar, el tesoro equivocado que lo hace abominable a los ojos del Creador. El Dios amor te invita continuamente a que vivas en una actitud de confianza, entrega, donación, fraternidad, que es a lo que vino Jesús a la tierra. JUAN MANUEL MARTÍNEZ CORRAL