5. Cuando el Espíritu Santo desciende sobre los discípulos y permanece en ellos, sus vidas son transformadas a imagen de la de Cristo, son vidas configuradas por el mismo amor que existe entre el Padre y el Hijo. En efecto, la vida espiritual es una vida en la que somos elevados para llegar a ser partícipes de la vida divina. - PRESENCIA Y AUSENCIA DE DIOS, Making All Things pp 52-55, Henri Nouwen, EL ESPÍRITU SANTO EN NOSOTROS