10. ¿Por qué no hay motivo alguno para seguir teniendo miedo? Jesús mismo respondió a esta pregunta cuando se acercó, paseando por las aguas del lago, a sus discípulos asustados: "Soy yo. No temáis" (Jn 6,21). La casa del amor es la casa de Cristo, el lugar donde podemos pensar, hablar y actuar a la manera de Dios -no a la manera del mundo- rebosante de miedo. - DIOS CON NOSOTROS - Signos de vida pp 16-17, Henri Nouwen - NO TEMÁIS - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)