14/10/26

8. Celebrar la eucaristía exige de nsotros vivir en estemundo aceptando nuestra corresponsabilidad por el mal que nos rodea y nos invade. Mientras sigamos empeñados en quejarnos de los difíciles tiempos que nos ha tocado vivir, de las terribles situaciones que tenemos que agunantar y del insoportable destino que hemos de afrontar, jamas podremos llegar a la contrición, que sólo puede proceder de un corazón contrito. Cuando nuestras pérdidas son mero fruto del destino, nuestras ganacias son mero producto de la suerte. El destino cno conduce a la contrición, ni la suerte al agradecimiento. - ASUMIR LA RESPONSABILIDAD (Ejercicio espirituales en la vida ordinaria)