20/10/26

7. Los tres peligros de todo hombre que está preocupado por el cambio social son, por tanto, el afán de concreción exagerada, el poder y el orgullo. Cuando Jesús se hizo consciente de su vocación de criticar la sociedad en la que vivía, cuestionar sus supuestos básicos y trabajar por la venida del reino, supo que él también podía haberse convertido en un organizador de la larga línea de los que, antes que él, se habían atribuido el título de mesías. y por eso sintió la tentación de conseguir resultados inmediatos y cambiar las piedras en panes, apoderarse del poder y la gloria de todos los reinos del mundo y probar su invulnerabilidad arrojándose desde lo alto del templo, permitiendo a los ángeles que lo recogieran. - LA TENTACIÓN DE LA INVULNERABILIDAD, Un ministerio creativo pp 110-111 (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)