6. Es precisamente cuando vemos y experimentamos la pobreza -esté lejos, cerca o en nnuestro corazón- cuando necesitamos convertirnos en Iglesia , es decir, tomarnos de la mano como hermanos y hermanas, confesar nuestra condición rota y nuestra necesidad , perdonarnos mutuamente, curarnos unos a otros las heridas y reunirnos en torno a la mesa de Jesús para partir el pan. De esta forma, como pobres reconocemos a Jesús, que se hizo pobre por nosotros. - LOS POBRES EN EL CENTRO Henri Nouwen, Bread for the Journey 2 de Noviembre (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)