5. BRILLASTE Y RESPLANDECISTE, Y CURASTE MI CEGUERA (Agustín de Hipona) - ÉXODO 33, 8.Cuando salía Moisés hacia la Tienda, todo el pueblo se levantaba y se quedaba de pie a la puerta de su tienda, siguiendo con la vista a Moisés hasta que entraba en la Tienda. 9.Y una vez entrado Moisés en la tienda, bajaba la columna de nube y se detenía a la puerta de la Tienda, mientras Yahveh hablaba con Moisés. 10.Todo el pueblo veía la columna de nube detenida a la puerta de la Tienda y se levantaba el pueblo, y cada cual se postraba junto a la puerta de su tienda. - (Ejercicios Espirituales en la vida ordinaria 2026)