15/10/26

3. TODOS CONOCEMOS ese deseo de darnos a nosotros mismos en la mesa. Decimos: "Comed y bebed; lo he hecho para vosotros. Comed más; es para que lo disfrutéis, para que repongáis fuerzas, para que sintáis cuánto os quiero". Lo que deseamos no es dar comida, sino darnos a nosotros mismos. "Sé mi invitado", decimos. Y al animar a un amigo a sentarse a nuestra mesa, estamos queriendo decir: "Sé mi amigo, sé mi compañero, sé mi amor, sé parte de mi vida, quiero entregarme a ti". - DIOS CON NOSOTROS (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria)