3. La zarza que no se consume: El fuego no destruye el arbusto frágil. Simboliza la presencia de Dios que da vida en vez de arrasar, y cómo la pequeñez humana puede albergar lo divino sin quemarse.- PROFUNDIZANDO EL TEXTO (Éx 3, 1-10) - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)