3. (II) Estás tan cerca, más cerca de lo que siempre creí antes de mirar tu costado traspasado. Estás en mi casa, en mi calle, en mi ciudad, en mi país. Estás donde camino y donde me siento, donde duermo y donde como, donde trabajo y donde juego. Nunca estás lejos de mí. - VER A CRISTO (Una oración), Heart speaks to Heart pp 53-54, Henri Nouwen (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)