18/10/26

1. MOSAICO DE CRISTO. La comunidad es como un gran mosaico. Cada pequeña pieza parece insignificante. Una pieza es de un rojo brillante, otra de unazul pálido o de un verde apagado, otra de un morado cálido, otra de un amarillo fuerte, otra de un dorado brillante. Algunas parecen preciosas, otras ordinarias; algunas valiosas, otras vulgares; algunas llamtivas, otras delicadas. Como piezas individuales, podemos hacer poco con ellas, salvo compararlas entre sí y emitir un juicio sobre su valor y su belleza. Pero cuando todas esas pequeñas piezas son reunidas armónica y sabiamente en un gran mosaico, componiendo con ellas la figura de Cristo, ¿quien pondrán en duda nunca la importancia de cada una de ellas? Si una de ellas, hasta la más pequeña, falta, la cara está incompleta. Juntas en un mosaico, cada piedra pequeña es indispensable y contribuye de una forma única, indispensable, a la gloria de Dios. Eso es la comunidad. La asociación de personas sin importancia que, juntas, hacen a Dios visible en el mundo. COMUNIDAD - ¿Puedes beber este cáliz? PP 56-57, Henri Nouwen) - (Ejercicios espirituales en la vida ordinaria 2026)