5. MADRE Y DISCÍPULA - María es para todos nosotros la Madre del Hijo Jesús, nuestro Señor. Pero también es discípula del Maestro, aquella que mejor que nadie puede ayudarnos a crecer en la escuela de su Hijo. Aquella que más que nadie supo mantenerse fiel, "de pie" incluso bajo la Cruz. Una fidelidad que se transformó en martirio interior, como le predijo Simeón (Lc 2, 35): "Y a ti una espada te atravesará el corazón". VATICAN NEWS