12/9/26

LA VOZ DE LOS PAPAS - La roca. Así es el Señor. Quien confía en el Señor siempre estará seguro, porque sus cimientos están sobre la roca. Eso es lo que dice Jesús en el Evangelio. Habla de un hombre sabio que construyó su casa sobre la roca, es decir, sobre la confianza en el Señor, sobre cosas serias. Y esta confianza también es un material noble, porque el fundamento de esta construcción de nuestra vida es seguro, es fuerte. Y nuestra vida puede ser así incluso cuando mis cimientos no son fuertes. Llega la tormenta —y todos tenemos tormentas en la vida, todos, desde el Papa hasta el último, todos— y somos incapaces de resistir. Y muchos dicen: «No, voy a cambiar mi vida». Y piensan que cambiar mi vida es «maquillarme». Cambiar mi vida significa cambiar los cimientos de la vida, es decir, poner la roca allí, que es Jesús. «Me gustaría restaurar este edificio, este palacio, porque es muy feo, muy feo, y me gustaría embellecerlo un poco y también asegurar los cimientos». Pero si me retoco el maquillaje y finjo un romance, las cosas no avanzarán; se desmoronarán. La vida cristiana se desmorona con las apariencias. No podemos construir nuestra vida sobre cosas pasajeras, sobre apariencias, fingiendo que todo está bien. Vayamos a la roca, donde reside nuestra salvación. Y allí seremos todos felices. (Papa Francisco - Homilía en Santa Marta, 5 de diciembre de 2019)