8 - a) La herida de la pobreza y el abandono – Vendar el sufrimiento no es fácil, ya que cuando las heridas están infectadas la misma curación produce más dolor. En ocasiones el cuadro clínico es complejo, porque asociado al hecho orbitan muchos satélites que provocan una parada multiorgánica. Es decir, la desgracia no viene sola y a quienes iban a parar a las casas de beneficencia y hospitales se les suman un cúmulo de miserias y carencias difíciles de atajar e incluso de llegar a identificar, pues desencadenado el abandono, traía de la mano la pobreza, la marginación, la falta de afecto, la profunda soledad de la existencia, el desarraigo social, la extraña sensación de ser los parias de la tierra condenados al olvido, simplemente por el hecho de nacer.