26/9/26

7. LA PROTECCIÓN DE LA VIDA - Una sociedad auténticamente libre, recuerda el Obispo de Roma, protege la diversidad a través de un diálogo ético que enriquece el tejido social; un diálogo urgente en la Francia actual, «donde personas de diferentes pertenencias culturales y religiosas están llamadas a convivir y a aportar su contribución a la construcción de la sociedad». La diversidad y la solidaridad son las dos vías por las que avanza el país transalpino, también gracias a la labor de la Iglesia católica, «rostro vivo de la ternura y la compasión de Dios». El Papa recuerda a quienes se entregan por los demás, por los más frágiles y sufridores, «una auténtica escuela de humanidad sobre la grandeza del cuidado y un vibrante llamamiento al valor único e insustituible de cada ser humano». Una invitación a la fraternidad para acoger la vida sin condiciones, acompañando cada etapa de la existencia y defendiendo a quienes no tienen voz. Por eso reitero «con firmeza que la tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano».

Encuentro con las Autoridades, la Sociedad Civil y el Cuerpo Diplomático