26/9/26

6. LA HUMANIDAD EN EL "PARAÍSO DE LAS MÁQUINAS" - El Pontífice recuerda también la Declaración Universal de los Derechos Humanos, a la que san Juan Pablo II se refirió como «un verdadero hito en el camino del progreso moral de la humanidad». Un progreso, afirma el Papa, que va de la mano del respeto a la dignidad humana y a los derechos y libertades fundamentales; pero hay que prestar atención a los riesgos de un desarrollo ambiguo de instrumentos «capaces de causar daño cuando no se orientan hacia el bien». Hay que tener cuidado, subraya León, con la obediencia ciega y la irresponsabilidad que se convierte en «dueña de un paraíso de las máquinas», como señalaba el escritor francés Georges Bernanos. Estos peligros se ponen de relieve en la encíclica Magnifica humanitas al abordar el tema de la inteligencia artificial y la necesidad de volver a situar a la persona humana en el centro de toda reflexión. Para no perder nuestra humanidad en medio del «paraíso de las máquinas» que invade y condiciona nuestra vida cotidiana, es urgente formar las mentes en un discernimiento ético, capaz de reconocer lo que es moralmente bueno. Esta exigencia es fundamental para reconocer el verdadero bien que hace crecer al hombre según su vocación primaria, en el respeto incondicional de su libertad interior y de su dignidad sagrada.