25/9/26

7. De hecho, antes de la Septembrina (1868), observamos cómo las juntas municipales se toman en serio la responsabilidad de mejorar la calidad de los establecimientos públicos. Así pues, el hospital de Castellón sugiere la presencia de las Hermanas de la Consolación para “perfeccionar el cuidado que prestan aquellas personas asalariadas, acompañándolo de los consuelos religiosos que al paciente dispensan las hermanas” (Junta de Castellón). La Junta de Burriana se expresa en términos parecidos: Mejorar en cuanto sea posible la asistencia y cuidado de los pobres enfermos que en el mismo se albergan… nadie mejor puede hacerlo que las >>Hermanas de la Consolación, puesto que nadie debe ignorar la asistencia expresada y cuidado exquisito que por dicha Congregación se presta a los enfermos en todo establecimiento de caridad puesto a su cargo (Junta de Burriana).

NADIE PUEDE IGNORAR LA ASISTENCIA EXPRESADA Y CUIDADO EXQUISITO

 DE DICHA CONGREGACIÓN