25/9/26

6. a) Justicia para los pobres - El sueño de la Revolución francesa de igualdad, fraternidad, y libertad posiblemente no estaba muy lejos del horizonte evangélico de aquellas mujeres que iban resueltas a dar su vida por los más necesitados. Sin embargo, la implementación de dichos valores y el aterrizaje en las diferentes sociedades no estuvieron exentos de tensiones y también de contradicciones. La más obvia fue la violencia desproporcionada empleada en Francia. Sin embargo, no fue la única contradicción. No obstante, el origen de este movimiento –que, en última instancia, radica en un cambio de paradigma antropológico que iguala a todos los seres humanos y descarta la diferencia de dignidad por naturaleza o abolengo- trajo consigo una especie de “redescubrimiento” de la dimensión social y una conciencia de la participación activa de todos los ciudadanos en la construcción de la misma. En este sentido, los estados anteriormente marcados por el absolutismo estrenaban nuevas formas “más democráticas” de gobierno y las ejecutivas emprendían el reto de hacer realidad los valores proclamados a cuatro vientos.

 EL RETO DE HACER REALIDAD LOS VALORES PROCLAMADOS A LOS CUATRO VIENTOS