6 - Por otro lado, no solo la perciben a ella como madre, sino que tanto los residentes como las hermanas se sienten mirados como hijos, tal como se refiere en el siguiente testimonio: - Yo viví solo dos años en compañía de mi amada Madre María Rosa Molas; más, no obstante, diré que era un ejemplo y prodigio de virtudes. Me edificaba continuamente en la obediencia, humildad, mortificación, caridad con todos, singularmente con las Hermanas y pobrecitos, mirándonos como hijos e hijas suyos predilectos. (S. León) – Me parece también conmovedora la carta que dirige María Rosa Molas a los familiares de sor Asunción tras su muerte. Una carta cargada de profundo afecto hacia la religiosa que muestra una vez más su relación fraterna y cómo las sentía: - Muchos son los recuerdos que las Hermanas tendrán de su buena compañera; pero yo en especial lo siento vivísimamente porque además de afecto que por su sencillez le profesaba, hallaré de menos sus servicios que, para determinadas ocasiones, con su modo me valía mucho. (MRM a don José Manero en Herbés).
ADEMÁS DEL AFECTO QUE POR SU SENCILLEZ LE PROFESABA