6. B – Curando a base de amortiguar la agresividad – La suma de injusticias hace supurar el pus del dolor. Es más, la pobreza, el abandono y la marginación abren nuevas llagas, como la agresividad hacia una sociedad que te ha relegado al basurero. La violencia social emerge, entonces, como una forma mal canalizada de paliar la rabia cuando el agresor esta difuminado y la población es indiferente a tu suerte o connivente con una estructura de pecado: ¿por qué hay gente que nace pobre o hipotecada?, ¿por qué hay niños que son abandonados nada más nacer? Cuando eres considerado como un facineroso, la escoria hacinada en los suburbios, cuando la sociedad te mira con recelo y se protege de ti, cuando no te tratan como a una persona es lógico que se vaya acumulando violencia contra un sistema perverso que te condena a la marginación y por más que te esfuerces no te permite salir de ahí. Por eso, muchas veces se adopta el camino de la delincuencia. (MRM al alcalde y presidente de la junta de beneficencia en Tortosa).