28/9/26

5. NINGUNO ES INVISIBLE A LOS OJOS DE DIOS “Esta verdad es el fundamento de nuestra dignidad de personas. Y aquí María nos mira a cada uno como a una persona única, como testimonia santa Bernardita durante las apariciones en la gruta”, recalcó León XIV, quien remarcó que esta “mirada materna nos confirma que ninguno es invisible a los ojos de Dios”.