4/9/26

10. PARA APRENDER A ESCUCHAR COMO MARÍA: Señor Dios, Padre de toda Consolación: te pedimos que, a ejemplo de María, nos concedas la gracia de amar el silencio que sana y edifica. Enséñanos a acallar los ruidos del mundo y los egoísmos del corazón para escuchar tu voz. Que nuestros silencios, como los de la Virgen, sean nidos de fe, espacios de acogida y el motor que nos mueva a llevar tu consuelo y ternura a cada rincón de nuestra vida. Amén.