10. PASIÓN QUE GENERA LIBERTAD. Ignacio dice que el amor se ha de poner más en obras que en palabras (cf, Ej 230) y propone una contemplación para seguir viviendo en el amor más allá del retiro. El amor es pues, lo esencial de la experiencia: a Dios y a los hermanos. El “hacernos indiferentes” solo es sano si corresponde a un apasionamiento personal profundo, que en este caso es la pasión por Jesucristo y el Reino de Dios. – APRENDIENDO A AMAR (Ejercicios Espirituales en la vida ordinaria 2026)