8/9/26

1- María Rosa es consciente de que las heridas de estos colectivos son más complicadas de vendar, porque supuran dolor, soledad, abandono y están como irritadas y escocidas con el mundo y con la sociedad. Por eso, indica que para tratar con ellos se necesita más amor y cuidado. Igualmente insiste en varios binomios que condensan un trato marcado por el cariño, la comprensión, el respeto, la amabilidad: afabilidad y respeto; humildad y amabilidad por más enfadosos que fuesen; caridad y afabilidad; afabilidad y paciencia. Es más, desarrolla otra serie de criterios que deben guiar la acción de vendar heridas: escoger lo más repugnante; tratar como quisiera ser tratada; no tener pereza y, en caso de dudar si la comida está caliente, volver a calentarla; armarse de inmensa paciencia cuando rechacen la ayuda y les tiren la comida; matarse por los enfermos y pobres hasta perder la vida si es necesario. (S. León). A este respecto, me parece elocuente un hecho contado por Sebastián León y también recogido en el testimonio de una religiosa.

TRATAR COMO QUISIERA SER TRATADA