5. El ejercicio comienza siempre en el interior, como una actitud que se cultiva. Esta se manifiesta en gestos discretos: el tiempo dedicado a la escucha, la atención al que no tiene visibilidad, corregir sin humillar y sostener a otros cuando el error o el cansancio aparecen. Un líder que sirve busca que los demás crezcan incluso cuando él no está. - 70 veces 7