6. Jesús se alía con esta idea del AT e indica que si, cuando vas a ofrecer algo a Dios, te acuerdas de que estás mal con tu hermano, deja la ofrenda y vete a reconciliarte con él (cf. Mc 5,23-24). También san Pablo en 1 Cor se lleva las manos a la cabeza de cómo los corintios pueden llamar “Eucaristía” a una acción que consagra la desigualdad dentro de la comunidad: “Cuando os reunís, pues, en común eso ya no es comer la cena del Señor, porque cada uno se adelanta a comer la propia cena; mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga” (1Cor 11,21).