6. En cambio, Atanasio Sinués se explayaba un poco más sobre los detalles del procedimiento de fundación del colegio de Benicarló. Según este biógrafo, parte de la iniciativa de María Rosa, quien tras hablar con el obispo se dirige al párroco Tomás Llasat. Este se muestra interesado y conciertan una entrevista para ultimar los preparativos de su apertura. Sinués apuntaba: “a diferencia de otras fundaciones, no fue necesario que mediasen pactos ni contratos con el Ayuntamiento y sí solamente de que la enseñanza estaba a cargo de una Hermana con título profesional”. Sabemos que el colegio se abre el 1 de febrero de 1876 y que esta fue la última fundación de María Rosa. Por tanto, el biógrafo nos da parcialmente respuesta: lo único que se necesita para abrir un colegio privado es comunicarlo al ayuntamiento y ponerlo a cargo de una hermana con titulación. Algo que coincide con lo previsto en la ley Moyano.