2. Sobre los establecimientos, el gobierno reconoce tanto el carácter público como el privado para los grados de primera y de segunda. La financiación de los colegios públicos corría a cargo de los municipios en el caso de la enseñanza elemental, mientras los gobiernos provinciales sufragaban la segunda. Así como era responsabilidad del Estado garantizar la enseñanza superior. Aquella de carácter obligatorio –esto es, la primera- es gratuita solo para quien no puede costearla. El resto del alumnado debía pagar una cuota. Cantidad que las autoridades municipales debían establecer para bonificar al profesor, al que se le intentará sufragar puntualmente