16/2/26

PIDEN UN SIGNO, UNA SEÑAL, UNA SEGURIDAD, algo que les asegure que Dios está con ellos, que no los deja de la mano, que están en el buen camino. Se lo piden a Jesús. Son incapaces de reconocer a Jesús como el signo definitivo y para siempre de la revelación, de la presencia de Dios en medio del mundo entre todos los hombres y mujeres de la historia. No tienen la visión ni la apertura de miras para ir más allá de la primera vista y escuchar a Jesús con profundidad. Ellos quieren algo más, Él les ofrece su amistad, su relación, su vida. No son capaces de colocar la fe en todo ello y seguirle. No son suficientes sus milagros, su Palabra transformadora, el anuncio del reino. Sus gestos y palabras son signos verdaderos de salvación, no dudemos. Su propuesta de amistad, de una relación cercana y personal con nosotros es verdadero signo de la presencia de Dios en nuestra vida. La novedad en la manera de entender la relación de los hombres y mujeres con Dios, de la relación entre nosotros es signo de algo nuevo, de un Dios diferente, de una realidad que va a cambiar con Él en medio. Su entrega generosa de la vida, es el signo definitivo. Él es la señal, el signo, la presencia y revelación definitiva y plena de Dios en el mundo. No busquemos a nadie más, es Él. #BNdiaria