5. La mujer es la guardiana de la casa y de la familia, y su mayor virtud es la discreción: no debe llamar la atención, ni con su comportamiento, ni con su forma de vestir, y mucho menos intervenir en las conversaciones de los hombres. Ha de ser modesta, casta y obediente, y no tener pretensiones sociales y laborales. – DISCRECIÓN DISCRETA