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10. Modo CONSOLACIÓN - Ella había entendido perfectamente aquellas palabras porque enlazaban con las que Jesús susurraba en su alma. Y aun así, para ser a la vez humilde y generosa, como Él quería, se atrevía a corregir al poverello: "Yo sola no hay bien que haga. Toma mis manos y mi amor por ti, Señor, y haz Tú con ese poco el bien que quieras". (Carmen Guaita) CONSOLACIÓN. Historia de la madre María Rosa Molas, p 38