19/1/26

8. PARA PROFUNDIZAR: Los cristianos compartimos un bautismo y tenemos una fe común en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, tal y como lo proclamamos en el credo. Cristo fundó una sola Iglesia (una sola familia) que, a lo largo de la historia, por diversas circunstancias (culturales, geográficas, teológicas, etc.) ha ido experimentando en su interior la división y la separación dando lugar a lo que hoy llamamos confesiones, Iglesias o comunidades eclesiales, entre las que se encuentran —a grandes rasgos— las Iglesias orientales (coptos, caldeos, armenios, siroortodoxa, malabar, etc.), las Iglesias ortodoxas bizantinas (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, Patriarcado de Rumanía, de Moscú, Serbia, etc.), las comunidades eclesiales luteranas, reformadas, anglicanas, bautistas, metodistas, evangélicas, pentecostales, etc. Entre todas ellas hay diferencias significativas que nos impiden vivir una comunión total, pero siempre es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y todos compartimos el mismo bautismo y la fe en la Trinidad, así como en la mediación universal de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.