2/11/26

1. MAGNIFICA HUMANITAS, 23 - La sabiduría de la Palabra y el diálogo con las ciencias humanas 23.La Iglesia considera compañeros de camino a todos aquellos que buscan sinceramente «la verdad, la bondad y la belleza», considerándolos «preciosos aliados» [12] en la defensa de la dignidad de cada persona y en la custodia de la creación. Asumiendo el estilo pastoral del Concilio Vaticano II, que invita a escuchar, discernir e interpretar los signos de los tiempos, la Iglesia, iluminada por la sabiduría de la Palabra, no teme el encuentro con el saber humano. La Palabra de Dios ofrece criterios fiables para orientar los caminos de la justicia y abrir vías de reconciliación y paz entre los seres humanos. Cuando se trata de aplicar estos criterios a las complejas situaciones de nuestro tiempo, resulta esencial la contribución de la filosofía y de las ciencias humanas y sociales, que ayudan a comprender y analizar más a fondo las dinámicas culturales, económicas y políticas. San Juan Pablo II recordaba que la Iglesia acoge la aportación de las ciencias sociales «para sacar indicaciones concretas que le ayuden a desempeñar su misión de Magisterio». [13] El diálogo con esos conocimientos no resta fuerza al Evangelio; al contrario, permite identificar con mayor claridad lo que realmente promueve la vida de las personas y las comunidades. El Papa Francisco, en consonancia con esta perspectiva, subrayaba que, en muchas cuestiones específicas, la Iglesia no pretende ofrecer «una palabra definitiva», [14] pero reconoce la importancia de prestar atención a la investigación científica y de fomentar un diálogo serio y leal entre los académicos, aceptando la diversidad de opiniones.


 

2. Búsqueda compartida de valores fundamentales: La Iglesia ve como «compañeros de camino» a todos aquellos que, desde distintas posturas, buscan con sinceridad la verdad, la bondad y la belleza. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

3. Alianza en causas comunes: Esas personas y grupos son considerados «preciosos aliados» en dos misiones clave: la defensa de la dignidad de cada ser humano y la custodia de la creación. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

4. Continuidad con el Concilio Vaticano II: Se adopta el estilo pastoral conciliar basado en tres verbos esenciales frente a la realidad: escuchar, discernir e interpretar los «signos de los tiempos». - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

5. Apertura valiente al saber humano: Iluminada por la sabiduría de la Palabra de Dios, la Iglesia no teme ni rechaza el encuentro con el conocimiento y la ciencia generados por la humanidad. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

6. Criterios éticos y de paz: La Palabra bíblica aporta criterios seguros y fiables para orientar la justicia y abrir caminos reales de reconciliación y convivencia pacífica. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

7. Nutrir el Magisterio con la sociología y las ciencias: Siguiendo la enseñanza de San Juan Pablo II, la Iglesia acoge las aportaciones de las ciencias sociales para obtener indicaciones concretas que enriquezcan su misión. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23

 


8. Nutrir el Magisterio con la sociología y las ciencias: Siguiendo la enseñanza de San Juan Pablo II, la Iglesia acoge las aportaciones de las ciencias sociales para obtener indicaciones concretas que enriquezcan su misión. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

9. Fortalecimiento, no debilitamiento, del Evangelio: Dialogar con estos saberes no resta autoridad ni fuerza al mensaje evangélico; al contrario, permite ver con mayor precisión qué favorece la vida de las personas. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23


 

10. Humildad científica y apertura al debate: En sintonía con el Papa Francisco, se reconoce que en muchas cuestiones específicas la Iglesia no pretende dar una «palabra definitiva», sino impulsar la investigación científica, el diálogo leal entre académicos y la pluralidad de opiniones. - MAGNIFICA HUMANITAS, 23