2/9/26

2 - El hecho de que se sentían protegidos queda registrado por Sebastián León en un episodio paradigmático. El biógrafo relata cómo los residentes de la Casa de la Caridad de Reus llevaban cuenta de las velas de las religiosas y se pasaban la voz cuando le tocaba a María Rosa. S más, explicita que el motivo de alegría nos es porque les pudiera dar algo más que las otras, sino que su trato les hacía sentirse mejor: - Tenían muy estudiado y combinado estos el turno de las velas, y cuando correspondía a nuestra Sierva, anunciábanla entre ellos con frases de contento y alegría, diciendo: “Esta noche sí que estaremos bien”, pero no es que pudiera regalarles exquisitos manjares o diferentes que las demás hermanas, no: lo que sí era que los prevenía con cuidado y acierto; era exacta en su asistencia, que acompañaba con cariñosa paciencia, y y de este modo sabía evitar las quejas y murmuraciones, y les dejaba contentos y agradecidos por su compasión; y cuando no tenía ropas y alimentos para socorrerlos, los complacía con palabras de suavidad. (A. Sinués)

 SE SENTÍAN PROTEGIDOS