1. A veces pensamos que el consuelo es solo un alivio pasajero o palabras de ánimo automáticas. Pero la teóloga Marta García Fernández nos regala una perspectiva muchísimo más profunda y revolucionaria:"Consolar tiene que ver con forjar esperanza. No esperanzas vanas e ilusorias, sino reales, profundas y apasionantes, por las que vale la pena dejarlo todo y consagrar la vida a ellas". (sigue el Hilo)