4/9/26

(1 Co 2, 7-10a) Enseñamos una sabiduría divina, misteriosa, escondida, predestinada por Dios antes de los siglos para nuestra gloria, que no conoció ninguno de los príncipes de este siglo; si la hubieran conocido, nunca hubieran crucificado al Señor de la gloria. Pero, según está escrito: "Ni el ojo vio ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman." Pero a nosotros nos lo ha revelado por su Espíritu. VÍSPERAS