9. EL DESPERTAR DE LOS SENTIDOS ESPIRITUALES - El encuentro místico rompe el aislamiento del alma mediante una violenta irrupción de la gracia. Dios llama, clama y rompe la sordera; brilla y ahuyenta la ceguera; exhala su fragancia y el alma respira por Él; el alma lo gusta y siente hambre y sed; Dios la toca y ella se inflama en su paz. - ENCUENTRO Y UNIÓN CON DIOS