8. La oración no es momento de sentimentalismo y de engaños tan difundidos hoy en día; es un momento clave de verdad, pues es contacto con Cristo, la verdad de nuestra humanidad. De veras, la oración es ocasión para que nuestra humanidad vuelva a ser descubierta en su verdad. Esta solo puede ser relacional, puesta en lo Absoluto que es Dios que se hizo humano en Cristo para que seamos divinos, es decir, constituidos como participantes en la vida humana celebrada por la liturgia. - DESCUBIR LA VERDAD EN NUESTRA HUMANIDAD