SUBA MI ORACIÓN HASTA TÍ, SEÑOR (1 Ts 2, 13) No cesamos de dar gracias a Dios, porque al recibir la Palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como Palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.