LOS DOCE forman un grupo heterogéneo, constituido por gente sencilla que vive de su trabajo, y que se convierte desde entonces en un grupo itinerante que sigue a Jesús. Esto es significativo también. Jesús no se rodea de la flor y nata de aquella sociedad. Tampoco de gente económicamente potente o con un notable patrimonio cultural. Entre ellos no hay sacerdotes ni escribas. Ni todos son tan virtuosos que la convivencia entre ellos sea una balsa de aceite: algunos deseaban la preminencia y el poder. - Fernando Vela López O.P.