5. La RCI,1 muestra una progresión similar. Pues, “hacer conocer” es equivalente a poner en relación directa con la “fuente” y el “manantial”. Y esto es lo que significa en la Biblia consolar. Es más, el texto finaliza diciendo: “siendo muy dichosas en su muerte de haber conducido un alma al cielo y de haber consolado al afligido, educado e instruido secundando la misión sobre la tierra de nuestro dulcísimo Redentor”. Es decir, como en Is 53, la recompensa no es otra que haber conseguido poner en relación con la Fuente. O lo que es lo mismo, consolar es hacer partícipe al otro de esa misma relación que hace vivir, pues la correlación entre infinitivos –amar y honrar, hacer conocer y venerar- indica que en el fondo es darle acceso a esa relación que se ama. Por eso, genera un vínculo de maternidad-filiación porque es hacer nacer a alguien a Dios.