5. En conclusión, la finalidad del carisma de consolar se enuncia desde el horizonte de la relación y, aunque no aparece la palabra consolación, sin embargo, el texto denota una comprensión profunda de lo que la teología bíblica entiende por este concepto. En este sentido, se ponen las bases sobre las que se asienta una “espiritualidad social carismática”. Los dos primeros infinitivos, amar y honrar a Jesucristo, afectan a la relación que la religiosa mantiene con la fuente del consuelo. Las dos siguientes, hacer conocer y venerar, apuntan hacia la finalidad apostólica que es poder poner a otros en relación con el Manantial. El último verbo, cooperar, subraya el modo de hacer misión que radica en saberse en relación y actuar no de manera autónoma sino en misión compartida.