4. Pues bien, se podría inferir que, así como comer con los pecadores tiene el objetivo de recuperar lo que estaba perdido, así también vivir expuestas en los establecimientos de los pobres tiene como horizonte volver a poner en relación con quienes la fuente y manantial de toda consolación. De igual modo que aquellas comidas de Jesús buscaban encontrar y devolver a estos hijos a su casa, así también en RC I,1 el horizonte de lo que llamamos social está en volver a Dios, pues los gerundios “sociales” –sirviéndole en la persona de los pobres, enfermos, niños, encarcelados y otros cualesquiera necesitados” y “dilatando el conocimiento y el Reino del mismo Jesús. Y, a su vez, dichas finalidades no se realizan sin los gerundios.