4. Ahora bien, aunque a partir de la escolástica el número se cifró en tres consejos, por recoger tres dimensiones esenciales de la persona: el afecto (castidad), la libertad (obediencia) y el poseer (pobreza), en realidad, los tres están íntimamente relacionadas o son expresión de un mismo amor. Se trata de un amor único, total y sin fisuras (castidad) que no es posesivo sino oblativo (pobreza) y que es además relacional: tiene siempre como horizonte al otro (obediencia).