1. A) Cuando el amor de Dios tatúa el tejido social – El libro del Deuteronomio, en la oración del Shemá, expresa hasta qué punto el amor de Dios con todo el corazón se proyecta en el tejido familiar y social: Escucha Israel: Yahvé es nuestro Señor, Yahvé es uno. Amarás a Yahvé tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Queden grabadas en tu corazón estas palabras que yo te mando hoy. Se las repetirás a tus hijos, de las dirás tanto si estás en casa como si vas de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes, las atarás a tu mano con una señal, como un recordatorio a tus ojos, las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas (Dt 6,4-9).