7. 1) Pobres enfermos. Respecto a los términos que se utilizan en los documentos para referirse a los enfermos, la junta de Castellón apunta: “enfermos de este hospital, “humanidad doliente”, “desvalidos que acuden pidiendo la curación de sus dolencias” o, simplemente, “dolientes”. Otros calificativos análogos también usados para los atendidos tanto en el hospital como en la casa de beneficencia de Castellón son: “celo por que sean atendidas las necesidades de la humanidad doliente y desvalida”. En Ulldecona no se conserva con la solicitud oficial, pero en la respuesta de María Rosa al párroco indica que, aunque no cuenta con muchas hermanas, acepta ir allí para que el “pobre sea asistido y Dios loado”. El vocabulario empleado para describir el tipo de destinatario del hospital de Burriana es el de “pobres enfermos que en el mismo albergan”. Y en Villarreal “enfermos pobres acogidos en el Hospital” y “enfermos pobres del Hospital”. Por último, la petición de Vinaroz, que es mucho más parca, habla de “asistencia a los enfermos a secas”.